En
una
de
las
notas
que
presentamos
en
este
número
se
menciona
como
cierre
que
"la
creatividad
no
tiene
límites"
y
se
explica
cómo
ahora
también
se
puede
vulnerar
la
protección
que
tienen
las
transmisiones
de
dispositivos
utilizados
para
los
controles
automáticos
en
los
peajes
de
los
automóviles
o
en
los
supermercados
para
la
facturación
de
los
productos,
pudiendo
no
solamente
provocar
errores
en
los
sistemas
sino
generar
también
fraudes
económicos.
Además,
en
distintas
ediciones
se
trataron
temas
relacionados
con
hacking
celulares,
palms
y
distintos
dispositivos
con
Bluetooth,
sistemas
biométricos,
cámaras
de
video
o
voz
sobre
IP.
Estas
tecnologías,
que
se
utilizan
diariamente
en
los
negocios,
nos
hacen
pensar
cuánta
capacitación
nos
está
faltando
para
poder
opinar
con
argumentos
válidos
al
momento
de
definir
una
Política
de
Seguridad
integral
en
la
Organización.
Y
cuánto
tiempo
nos
falta
para
poder
capacitarnos.
Probablemente
sólo
hagamos
políticas
de
aquello
que
conocemos,
y
así
encontramos
en
las
Organizaciones
manuales
de
seguridad
que
hablan
únicamente
de
sistemas
informáticos
tradicionales.
Este
es
un
momento
en
el
que
"OLVIDARSE"
de
alguna
TECNOLOGÍA
puede
PROVOCAR
mucho
mas
DAÑO
del
que
imaginamos.