Robo
de identidad® ya es una marca registrada
para cometer delitos casi indetectables
y tiene en jaque a todo el mundo. El
phishing y pharming, sus principales
fuentes de obtención de datos,
suelen ser tarjetas de crédito,
de débito, información
de cuentas bancarias, comercio electrónico,
datos personales o simplemente el correo
electrónico.
Durante noviembre se realizaron varias
operaciones, pero el hecho más
significativo en detenciones se produjo
en Arizona (USA), donde la policía
local estimó un fraude por U$S
600.000. Según los detenidos,
la mitad de lo robado de las cuentas
bancarias fue para los phishers. (más)
En otro episodio, la Policía
de Portland (USA) capturó una
computadora personal con más
de 100 mil datos personales, bancarios
y crediticios. (más)
Esta forma de fraude electrónico
dejó de ser un delito aislado
para convertirse en el medio más
utilizado para financiar los ilícitos
comunes del crimen organizado.
Ahora bien, ¿en Argentina estamos
exentos o no se reportan los hechos?
La realidad es que no existe un sustento
legal. Es conocido el esfuerzo de la
única fuerza policial que se
dedica a delitos informáticos
(Delitos Complejos - PFA) pero el vacío
legal hace a menudo imposible su tarea.
Algunas recomendaciones útiles
se encontrarán en este link:
http://www.consumer.gov/idtheft/espanol.htm
Para tener en cuenta
Todo comienza cuando la víctima
es engañada en un ataque de phishing,
siendo redireccionada a sitios fraudulentos.
Sin darse cuenta se ejecuta código
malicioso, que modifica el servicio
DNS local (Domain Name Server) y se
dirige a sitios controlados por los
atacantes (defaced Websites). Esto es
pharming, o sea, la información
recaudada en un ataque de phishing (por
lo general, homebanking, e-comerce y
datos sensibles de la víctima).
Dicha técnica logra bypasear
restricciones de software antiphishing,
que imposibilitan su detección,
pues la víctima legitima la información
y luego la borra.
El phishing debe su éxito a la
ingeniería social, aunque no
todos los usuarios caen en estos trucos,
ya que el ataque se realiza sobre un
solo sitio clonado. En cambio, el pharming
es un ataque que queda latente en la
computadora víctima hasta que
se intente ingresar a los sitios que
han sido clonados en el servicio DNS
(bancos, webmails, comercios electrónicos).
Más información sobre
esta alerta:
http://www.websensesecuritylabs.com/alerts/alert.php?AlertID=329
Fuente Websense® Security Labs™-
I-SEC Information Security Inc. - FBI
- Fraud ORG - Security Focus