Todas
estas preguntas parecen tener una
única respuesta y es la falta
de información.
En muy común recibir llamados
preguntándome por el virus
tal que salió en el diario
o en la televisión, y mi respuesta
es siempre la misma: si Usted es cuidadoso
todos los días no tiene por
qué preocuparse por uno en
particular.
Es
evidente que falla la comunicación
entre los que hacemos y somos responsables
por la seguridad de la información
y los usuarios. Hay que ponerse a
trabajar en ello. No importa el tamaño
de la empresa, si es de 10 usuarios
o de 10.000. Lo importante es tomar
la iniciativa. Formas de comunicar
y concientizar hay muchas, aunque
sinceramente creo que la mejor es
“cara a cara” en una charla
formal. También se pueden enviar
mails (aunque suelen borrarse antes
de leerlos por el solo motivo de leer
de quién viene) o distintos
avisos por la red o en carteleras.
Cuando afronten la tarea de comunicar,
háganlo con el mismo entusiasmo
que nosotros tenemos cuando escuchamos
a un experto en seguridad que nos
cuenta la última. Seamos prácticos
pero no técnicos. Que la charla
sea dinámica, atractiva sin
perder el foco, que quien participa
se vaya con la idea de que es tan
responsable de la información
y de la seguridad como nosotros. Y
por cierto, en el presupuesto tengamos
en cuenta algún que otro regalito
para el participante más activo,
eso alienta a estar atento.
No comentamos el error de juntar a
gente de distintos niveles en una
misma charla, no es lo mismo lo que
hay que comunicarle a un gerente que
a un administrativo.
Somos
muy adictos a prohibir sin explicar
el motivo, y en la mayoría
de las situaciones esto tiene efectos
contraproducentes.
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