Seguro que todos
nosotros vivimos semanas intensas mientras se jugó el mundial de
fútbol en Alemania, y me vino a la mente una analogía que leí en un
buen libro; a la misma la orienté en sentido de la Seguridad de la
Información:
“Como la
información es un recurso valioso para las organizaciones, es
necesario que sepamos como “invertir” el capital y no “gastarlo” al
incorporar seguridad de información. Tomemos un ejemplo deportivo
para ilustrarlo:
Si la organización
fuera un equipo de fútbol y se contara con dinero extra para
invertir en el equipo, se presentan varias posibilidades:
a)
Se aumenta el sueldo a
todos los jugadores
b)
Se contrata un nuevo
Director Técnico reconocido internacionalmente
c)
Se contrata a los
jugadores considerados la mejor delantera del mundo
Para la solución
“a” solo se obtiene una ventaja competitiva sobre los adversarios y
probablemente brinde un mejor resultado en la temporada.
Para la solución
“b” contratar un “experto” en Seguridad de Información brinda una
ventaja competitiva debido a que se puede incorporar un “know how”
diferente que promueva el cambio en la manera de juego del equipo en
la manera de pensar y de enfrentar a los rivales
Para la solución
“c” probablemente mejoraría la eficiencia de anotar goles lo cual
llevaría a una mayor cantidad de triunfos, siempre y cuando la
defensa no se deje anotar tantos goles como los que anotaron los
delanteros.”
Si analizamos bien,
la solución “b” es la que más nos interesa como responsables de
Seguridad de la Información en nuestras empresas, porque traerá
cambios no solo a la unidad en particular sino a toda la empresa
(¿recuerdan “la difícil tarea de evangelizar Seguridad de la
Información?), mejorando el estilo y la manera de pensar (conciencia
en seguridad).
Ahora como CISO,
cuando te contrataron, ¿pensaste que debías producir cambios en tu
organización, orientando y transmitiendo tus conocimientos a todos
los que forman parte de ella?
Todo tiene un
comienzo: cuando introducimos Seguridad de Información a la
organización debemos estar concientes de que produciremos cambios y
a partir de éstos, nuevas necesidades y nuevamente cambios. Esto va
creciendo porque vamos “contagiando” a los demás, vamos
“evangelizando”, cambiando, construyendo.
Sin darnos cuenta,
llegamos a la integración de Seguridad de la Información con el
Negocio, contamos con gente experta en el tema, con amplia
trayectoria; y vemos que llegamos a una etapa madura, donde la
Seguridad de la Información forma parte de las estrategias del
negocio. Apasiónate por la Seguridad de la Información y produce
cambios!
Este artículo fue
basado y adaptado en extractos del libro: “La Tecnología de la
Información al Servicio de los Negocios” escrito por mi buen amigo
Rafael Salas.